En corto: no hay tarifa, porque cada stand se diseña para un proyecto concreto. El precio lo deciden sobre todo los elementos aéreos y de altura, las entreplantas, los audiovisuales de gran formato, las formas curvas y la cerrajería, y los materiales. Hay un mínimo, que depende de la superficie, la feria, la fecha, la tecnología y la puesta en escena. Y lo mejor es decir el presupuesto desde el principio.
Es la pregunta que más nos hacen y la que menos se puede contestar con un número. Se la hicimos a Carmen Gómez, CEO del grupo noisy, que prepara cada presupuesto con el cliente.
¿Por qué no tenéis una tarifa?
Porque la creatividad que caracteriza a nuestro estudio no se puede estandarizar. Cada proyecto se hace a medida.
¿Qué decide el precio de un stand?
Lo que más pesa son los elementos aéreos para identificarse en altura, las entreplantas y los audiovisuales de gran formato. También las grandes alturas, los elementos constructivos curvos y de cerrajería, y algunos materiales de construcción, como las fórmicas o las melaminas.
Partís de un mínimo. ¿Cómo se lo explicas a quien pregunta por primera vez?
El mínimo va en función de la superficie, de la feria, de la fecha, de la tecnología y de la puesta en escena que necesite el expositor para transmitir los valores de su marca y de su producto.
¿Es mejor decir el presupuesto desde el principio o esperar a ver una propuesta?
Siempre desde el principio. Seducir con un proyecto que no se puede pagar no tiene ningún sentido. Los recortes generan desencanto, porque no puedes tener lo que te gustó desde el principio; acabas dando mil vueltas al proyecto para recortar y al final no es lo mismo.
¿Qué significa sacarle rendimiento a un stand?
El mejor rendimiento es trabajar en equipo con satisfacción, eficacia y reconocimiento mutuo del esfuerzo entre el cliente y el estudio. Así se optimizan todos los procesos.
Se nota en la fidelidad: si un cliente vuelve, agradece y lo reconoce, lo hemos conseguido nosotros y ellos.
¿Dónde merece la pena invertir y dónde se puede ahorrar sin que se note?
Hay que invertir en pensar, no trabajar a lo loco. Pensar el proyecto como un todo: tiene que salir algo único, atractivo, corporativo y dentro del coste previsto, con cada proyecto asignado al equipo idóneo de conceptualización y de producción. Invertir en lo preliminar tiene su recompensa, sin duda.
Y hay que brillar en la primera impresión del visitante, la que hace de un stand una experiencia agradable, llamativa y sorprendente: una buena identificación en altura, un buen audiovisual, una iluminación estudiada y cálida, una zona social que invite a quedarse y a cerrar operaciones, y tecnología que marque la diferencia en las dinamizaciones.
Se puede ahorrar con la multitud de materiales que hay en el mercado; hay que buscar el equilibrio entre resultado y coste. Muchas veces menos es más: no hay que recargar las ideas, las buenas brillan solas. Y se puede ahorrar en lo que el visitante no ve: almacenes, zonas técnicas…
¿Qué se puede reutilizar de un año a otro?
Depende mucho del tipo de stand. Me remito a Filomena, aquella tormenta que causó tantos estragos en las naves de las productoras y en los elementos que tenían almacenados. Dejar un stand parado un año tiene poco sentido. Se puede guardar cuando hay rotación y el mismo stand se monta varias veces al año.
La forma de fabricarlo y el cuidado en el embalaje y el almacenaje son cruciales para que se conserve bien. Si no, las reparaciones son muy costosas y, sumadas al coste del almacén, el ahorro previsto se esfuma. Además, gran parte de lo que lleva un stand de arquitectura efímera es de alquiler; comprarlo supondría una inversión inicial muy considerable y posiblemente poco rentable.
Un caso en el que una inversión bien pensada dio más de lo esperado
En los tiempos que corren, con guerras, crisis e inflación, es un reto que una inversión, bien o mal pensada, llegue más lejos de lo previsto. Más bien al contrario. Aun así, hay casos de éxito. Una acción virtual bien pensada, con una gran inversión de recursos, nos llevó con ALSA al Premio al Mejor Stand de FITUR 2026 en la categoría de Empresas. Y una inversión bien pensada en la conceptualización de otro stand nos llevó con Paradores al Premio al Stand más Sostenible de FITUR 2025.
Algo que casi nadie pregunta y debería saber
En noisy hay una familia de profesionales comprometidos y responsables que es difícil encontrar en los tiempos que corren. Aunque suene pretencioso, es verdad. Y la pregunta: ¿por qué hacer un concurso si aquí tienes justo lo que estás buscando? ¿Qué necesidad hay? Si vas a comparar solo el presupuesto, ten en cuenta la calidad del diseño y del servicio: la mayoría de las veces, lo barato sale caro.
Carmen Gómez, CEO del grupo noisy.
¿Tienes un presupuesto en mente? Cuéntanoslo desde el principio en noisystudio.com: te diremos qué se puede hacer con él y dónde lucirá más.
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